vivimos como suizos
Se alquila
Si en el primer mandato Trump dinamitó las reglas del humor, en el segundo exige mucho a los cómicos
Burbuja de chichinabo
Cien pescozones y cien cuchilladas
Pasaba ayer en taxi por la puerta de una clínica en la que me he dejado un dineral. En accesorios covid: análisis y certificados. Visita a gente mayor, análisis. Viaje en avión, análisis. El negocio, mientras duró, fue fabuloso. En Cartier los dueños de los ... establecimientos que hacían análisis eran nuevos clientes. Ahora el local está en alquiler. En el primer mandato de Trump todos los humoristas sacaron el pesimismo a pasear. Cómo iban a hacer humor con una materia prima que ya era ridícula. Armando Iannucci siempre se ha reído bien de los políticos. Lo hizo con las series 'The Thick of It' (heredera 'Sí, Ministro' y 'Sí, Primer Ministro') y con 'Veep', centradas en políticos y sus asesores (normalmente descabellados). Iannucci maneja como nadie lo políticamente risible. En 2020 escribía que no estaba seguro de poder escribir un personaje como Donald Trump. Sobre todo, porque nunca se había encontrado alguien así. Que la comedia política sólo funciona si hay reglas, pero que Trump era un anarquista. O sea, que Trump había rediseñado las reglas.
El segundo mandato de Trump está yendo más allá en la ruptura de reglas. Hasta tiene a Elon Musk, que cuando se quita la gorra MAGA (no roja) se pone un sombrero-queso. Se lo puso en Wisconsin, la tierra de los lácteos (eso pone en las matrículas), cuando hacía campaña por un juez para el Tribunal Supremo. Se gastó 20 millones en la campaña, pero ha ganado la otra, la progresista. Lástima de cuartos. Lo último (o penúltimo) de Trump son los aranceles anunciados en la rosaleda de la Casa Blanca con arbitrariedad, frivolidad y una tabla gigante. ¿Qué chiste puede mejorar el original? ¿Disfrazar a Trump de Charlton Heston como Moisés con sus tablas de la ley? ¿Cambiar las tablas por un panel de embarques del aeropuerto?
'Saturday Night Live' ha cumplido 50 años y ahí sigue. El reto, como sostenía Iannucci, es grande cuando de hacer comedia política se trata. Pero la hacen. Tienen mucho mérito. Son capaces de añadir 'sketches' a los ya estupefacientes programas informativos. No han tenido que poner el local en alquiler.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete